Entrevista a Sara Mateo, Decana del COPIQCLM en la revista Ciudad Real Ayer y Hoy

el . Publicado en Últimas noticias

La revista Ayer y Hoy de Ciudad Real ha entrevistado a Sara Mateo, doctora en Ingeniería Química y Ambiental y durante cinco años Decana del Colegio Oficial de Profesionales en Ingeniería Química de Castilla-La Mancha. 


Revista en PDF

Lleva cinco años como decana del COPIQCLM. A Sara Mateo Fernández (Ciudad Real, 1989), doctora en Ingeniería Química y Ambiental por la UCLM, se le ilumina la cara cuando habla de su profesión, que es su pasión, de lo que se ha hecho en el Copiqclm y de lo que queda por hacer. Siendo un Colegio joven, con sede en el Instituto de Tecnología Química y Medioambiental, supera los 200 miembros. En pandemia, estos profesionales han tenido más trabajo. Ahora les contamos por qué.

“LA INGENIERÍA QUÍMICA ES UNA DE LAS PROFESIONES CON MAYOR INSERCIÓN LABORAL”

Pregunta.- La Ingeniería y la Química son dos importantes disciplinas conocidas, aunque unidas… ¿sobre qué parcelas trabaja la Ingeniería Química?

Respuesta.- La Ingeniería Química se centra en la transformación de materias primas o de compuestos en productos a nivel industrial, a diferencia de la Química a secas, más a escala de laboratorio. En otras palabras, es hacer química a lo grande. Los ingenieros químicos nos dedicamos al estudio, síntesis, desarrollo, diseño, operación y optimización de todos aquellos procesos industriales que producen cambios físicos, químicos y/o bioquímicos en los materiales. Y con baremos de rentabilidad adecuados, por supuesto.

Uno de los objetivos de la Ingeniería Química es buscar la solución a un problema, convirtiendo el problema en una ventaja; por ejemplo, en el área medioambiental, se dan posibles soluciones a las aguas residuales. Así, podemos obtener fertilizantes, biocombustibles, generar electricidad y conseguir valores óptimos para la reutilización del agua entrando así en un ciclo de economía circular.

P.- ¿Es una profesión relativamente nueva o no?

R.- Sí. La carrera comenzó a impartirse en 1993-94 en la Universidad de Castilla-La Mancha tras aprobarse el RD 923/92 que establece el título universitario oficial a nivel nacional. Sin embargo, la aparición de la profesión de ingeniero químico puede establecerse entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. La Ingeniería Química surge por la necesidad de dar respuesta a la complejidad de los problemas surgidos al fabricar productos simples a gran escala.

P.- ¿Qué aplicaciones profesionales tiene?

R.- La Ingeniería Química es una de las profesiones con mayor número de salidas profesionales. En cualquier objeto o acto de nuestra vida cotidiana seguro que hay Ingeniería Química. Aquí en Castilla-La Mancha y concretamente en la provincia tenemos importantes industrias como Repsol y Fertiberia en Puertollano; o agroindustrias centradas en el vino, aceite, queso, leche, etc., también en el textil, farmacéutico, cosméticos, insecticidas; o a nivel medioambiental y de energía, tratamiento de aguas, biotecnología, investigación…, como ves es un rango amplísimo.

P.- En diciembre de 2009 surgió el Colegio Oficial de Profesionales en Ingeniería Química de Castilla-La Mancha, ¿cuáles son vuestros objetivos?

R.- Uno de nuestros objetivos es dar visibilidad al Colegio y a la Ingeniería Química. Somos muy activos a nivel provincial y regional. En España, el Colegio de Ingeniería Química de Castilla-La Mancha es el tercero que se creó, tras el de Valencia y el de Galicia; los tres estamos invirtiendo grandes esfuerzos en la creación del Consejo de Colegios de Ingenieros Químicos. Otra finalidad es el fomento de las relaciones con entidades con las que el Colegio debe estar en contacto y prestar el mejor servicio a nuestros colegiados y, por tanto, a la sociedad. Estamos en www.copiqclm.com.

P.- Una de las razones para la colegiación es la defensa de la profesión para aumentar su reconocimiento legal, ¿es que no está reconocida del todo?

R.- Debido a su novedad, carece del reconocimiento que otras titulaciones más antiguas sí ostentan. Cuando hablamos de falta de reconocimiento tenemos que situarnos en el título de Ingeniería Química antiguo, no en el actual grado en Ingeniería Química. No obstante, esto no significa que un ingeniero químico de antigua titulación vaya a tener problemas a la hora de desempeñar su profesión, todo lo contrario, se ha demostrado que la Ingeniería Química es una de las de mayor inserción laboral y que esta falta de reconocimiento no supone ninguna traba. Quizás el único ‘pero’ es que no tenemos un Cuerpo de Función Pública que nos permita acceder a ciertos sectores de la Administración. Para eso está el Colegio, para poder demostrar que el ingeniero químico es apto y está sobradamente capacitado para llevar a cabo ciertas labores. En algunas oposiciones debemos “pelear” la circunstancia de que nuestra profesión no figure en los perfiles de las convocatorias, pero al final podemos acceder, lo cual ya nos ha ocurrido en alguna ocasión. Se excluyó a una colegiada de una bolsa de trabajo y desde el Colegio demostramos que su perfil se ajustaba perfectamente a los requisitos establecidos. Al fin y al cabo el Colegio se creó para actuar como interlocutor ante la Administración y organismos oficiales.

P.- ¿Cuántos colegiados tiene el Colegio?

R.- Más de 200 en Castilla-La Mancha. Somos un colectivo bastante joven porque la titulación es nueva, de hecho el Colegio nació hace 10 años y medio, lo que nos permite conocer de primera mano los problemas y necesidades de nuestros colegiados. La gran mayoría se dedica a la investigación o trabaja en la empresa privada, otros están en la enseñanza.

P.- ¿Qué ventajas ofrece la colegiación?

R.- Aunque no es obligatoria, les damos todas las facilidades a nuestro alcance, somos un Colegio muy dinámico que estamos en contacto continuo con la Universidad de Castilla-La Mancha, con la industria, con la Conferencia de Directores y Decanos de ingenieros químicos de España, con otros colegios, asociaciones…, todo ello hace que tengamos un amplio conocimiento de cómo está la Ingeniería Química en nuestro país y que podamos acercar nuestra profesión a todos los ámbitos en los que el ingeniero químico puede ejercer. En este sentido, muchas industrias vienen a informarse de la bolsa de trabajo del Colegio, porque saben que nuestros colegiados poseen altas capacidades y competencias. Además de eso, elaboramos una programación formativa muy variada para poder diversificarnos. Asimismo, ofrecemos a nuestros colegiados la posibilidad de que visen sus proyectos para que se puedan ejecutar.

P.- ¿Qué vínculos tenéis con la Asociación Castellano-Manchega de Ingenieros Químicos -ACMIQ-?

R.- Fue la que nos dio origen. Trabajamos de la mano. Ésta se centra más en el ámbito estudiantil y nosotros en el profesional, pero juntos detectamos las necesidades de ambos colectivos.

P.- ¿Cómo os está afectando la pandemia por el coronavirus?

R.- Por una parte, creamos el Movimiento ‘IQ contra el covid’ para facilitar a los sanitarios el material adecuado, ya que ¿quién mejor que nosotros tiene conocimientos sobre materiales? Por otra parte, profesionalmente, podemos decir que a los ingenieros químicos no nos ha afectado gravemente, ya que la mayoría de nuestros profesionales trabajan en la industria o petroquímicas y no han parado durante el confinamiento. Quizás les ha podido afectar más a los colegiados que estaban haciendo su tesis doctoral por el cierre de universidades o centros de investigación. En algunos casos, puede haber habido Ertes, aunque debo decir que se están creando nuevas empresas de fabricación de respiradores o hidrogeles y es importante avanzar hacia una sociedad donde la investigación sea una prioridad y uno de los perfiles más idóneo somos nosotros. Todo depende de cómo vaya evolucionando la pandemia y es posible que aunque no hayamos visto efectos inmediatos, podamos verlos a medio plazo.

P.- ¿Cómo ha sido ese Movimiento?

R.- Nos pusimos a trabajar codo con codo Colegio y Asociación, hemos hecho un esfuerzo titánico. En primer lugar, estudiamos los materiales para ver cuáles eran los mejores para la fabricación de mascarillas y batas y para la formulación de hidrogel, y posteriormente nos pusimos en contacto con empresas que nos suministrasen el material -han colaborado Globalcaja, la UCLM y el departamento de Ingeniería Química así como nuestros colegiados y asociados-, creamos una red de 700 costureras en toda la provincia y para el transporte contamos con el apoyo de Nacex, Integra2, Policía, Guardia Civil…Entramos en el grupo de makers para hacer piezas de ajuste para respiradores y viseras protectoras y también colaboramos con los bancos de alimentos de la región. Ha sido un trabajo duro para ambas entidades, mi móvil echaba humo, pero la recompensa ha sido muy grande.

Fuente: Ayer&Hoy

Texto: Oliva Carretero. Foto: Ayer&hoy